Por lo general, recomendamos el cambio del teclado completo. Si bien es posible reemplazar una tecla individual, el mecanismo de sujeción (tijeras y clips plásticos) suele ser muy frágil y varía entre modelos. Cambiar el teclado entero garantiza que todas las teclas tengan la misma sensibilidad y vida útil, evitando fallas futuras inmediatas.